TEAF, el feto alcoholizado

El TEAF es un trastorno provocado cuando el feto es alcohlizado por el consumo consciente o inconciente de la madre durante el embarazo. Es un trastorno muchas veces oculto, que no es diagnosticado. En 1973 un grupo de científicos se dan cuenta que los niños de diferentes grupos étnicos comparten rasgos morfológicos, se dieron cuenta que esto era debido a la exposición fetal al aclohol. Habían descubierto el Síndrome Alcohólico Fetal (SAF).

¿Qué es el SAF o TEAF?

El Síndrome Alcohólico Fetal (SAF) es una afectación relacionada con la exposición prenatal al alcohol. Agrupamos los síntomas en problemas morfológicos, habitualmente malformaciones de cara y cráneo y problemas de desarrollo del sistema nervioso (neurodesarrollo).

El Trastorno de Espectro Alcohólico Fetal, agrupa a todas las alteraciones físicas, mentales, conductuales y cognitivas que tienen relación con la exposición al alcohol del feto, incluído el SAF.

En España no hay clara la prevalencia, se estima sobre un 5-7% de los niños/as en edad escolar. Es cierto que en según qué entornos podemos hablar de una prevalencia del 50% o más, sobretodo en niños adoptados procedentes de países de Europa del Este. Es una de las causas mayoritarias de déficit intelectual.

Esto se debe a que no se considera eliminar el consumo de alcohol en las parejas que se que quieren quedar embarazadas antes de iniciar la búsqueda. Cabe recordar que la única cantidad de alcohol saludable es  ZERO. Pueden pasar varias semanas hasta que la mujer se da cuenta que está embarazada, tiempo que se empieza a desarrollar el sistema nervioso del feto. Es decir las primeras semanas serán cruciales para el desarrollo del embrión y para evitar el TEAF.

A los niños con SAF se les puede ayudar mucho

Las niños y niñas afectados tienen en común ciertos rasgos en el rostro y del neurodesarrollo. No hay mayor impacto que el que se causa durante la formación de los órganos y sistemas. Esto no quiere decir que no podamos hacer una intervención positiva para mejorar su salud. En función del momento (y cantidad) que se consuma el alcohol se pueden dar o no alteraciones faciales. Es por esto por lo que podemos encontrar alteraciones de neurodesarrollo sin alteraciones faciales.

Entre los rasgos faciales específicos encontramos el labio superior delgado, la nariz corta, el filtro nasal plano (espacio entre nariz y labio superior) y/o los ojos pequeños.

A nivel cerebral puede afectar prácticamente a todas las áreas cerebrales menguando la actividad de áreas de análisis, de control y de comportamiento y la comunicación entre ellas. Esto explicaría las dificultades para recordar o para los procesos de aprendizaje. También se pueden ver afectadas zonas que tienen relación con la coordinación y la psicomotricidad. Es posible que estos jóvenes tengan también problemas de atención, de cambios de humor y control de los impulsos. Al ser una afectación global también la comunicación y las relaciones sociales se podrían verse alteradas.

La intervención  antes de la preadolescencia es la más recomendable

Aunque no hay un método de diagnóstico objetivo, todos los factores mencionados anteriormente nos facilitarán la detección de este tipo de casos. La historia materno-fetal no siempre está disponible, sobretodo en niños adoptados y es por esto por lo que será de vital importancia que un profesional cualificado analice individualmente a cada uno de ellos.

Un punto a tener en cuenta es que la adolescencia puede ser una etapa donde se agraven los síntomas ya que se da el final del desarrollo del sistema nervioso que se había quedado detenido en un 90% a los 6 años de edad. En este periodo se desarrollaran más la amígdala y el núcelo acumbens (emociones) comparativamente con el córtex prefrontal (razonamiento y comportamiento). También en este punto encontramos una ventana de trabajo muy interesante a nivel terapéutico. Por ello es que idealmente debe hacerse un trabajo integral, de salud y de desarrollo, antes de la preadolscencia.

Programa de salud y neurodesarrollo integral

En el Centro Katia Dolle, trabajamos el neurodesarrollo con un programa integral completo, entendiendo como los déficits nutricionales afectan no solo al sistema nervioso sino a todos los sistemas del cuerpo, que evidentemente se comunican y están relacionados entre ellos. Además usamos herramientas para estimular las neuroconexiones y para regular la sobreexcitación, que a menudo, va acompañada de problemas en el eje hipófisis-adrenal (relacionado con el estrés). La estimulación del sistema nervioso mediante ejercicios, que realizan las personas afectadas junto a los progenitores (o tutores), serán claves para conseguir el objetivo de mejora.

Para terminar quería hacer dos reflexiones. La primera es que vivimos en una sociedad donde se normaliza el consumo de drogas como el alcohol y tabaco. Ambas con un gran impacto social y personal, y a su vez rodeadas de una desinformación latente e interesada sobretodo, económicamente hablando. La segunda es que este tipo de pacientes generan un gran sufrimiento tanto para ellos mismos como para su entorno. El hecho de poder simplemente diagnosticar genera un gran alivio por el hecho de encontrar una explicación a lo sucedido durante (posiblemente) años. Además también significa un punto de inicio de tratamiento, esperemos que de forma integrativa y respetuosa para la salud como proponemos en el Centro Katia Dolle.

Puede encontrar más información sobre nuestros programas de neurodesarrollo en nuestra web.

Centro Katia Dolle

www.katiadolle.com

 

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