Marco ético y profesional
Naturopatía, límites y responsabilidad
1. La Naturopatía como profesión
La Naturopatía es una profesión del ámbito de la salud natural, ejercida por profesionales formados específicamente en esta disciplina y organizada a través de colegios y entidades profesionales.
Cuenta con:
un cuerpo propio de conocimientos (Corpus Naturopaticum),
una metodología profesional diferenciada,
una praxis específica,
y un marco ético y deontológico propio.
La Naturopatía no es una práctica improvisada ni una actividad informal, sino una disciplina profesional autónoma, con identidad propia y criterios de ejercicio claramente definidos por las organizaciones colegiales de referencia.
2. Marco de actuación profesional
La práctica naturopática se orienta al acompañamiento de los procesos de salud, desde una perspectiva salutogénica, integradora y respetuosa con la fisiología, la individualidad y el contexto de cada persona.
Nuestro trabajo se enmarca en la Naturopatía Basada en la Evidencia (NBE), integrando:
la mejor investigación disponible,
la experiencia clínica profesional acumulada,
y los valores, circunstancias y decisiones del salutante y su familia.
Este enfoque reconoce la complejidad de los sistemas vivos y evita reduccionismos, promesas universales o la aplicación indiscriminada de protocolos estandarizados.
3. Qué hace y qué no hace la Naturopatía
La intervención naturopática sí incluye:
acompañamiento profesional individualizado,
observación cualitativa y seguimiento evolutivo,
orientación en hábitos de vida y alimentación,
uso responsable de recursos naturales,
documentación de procesos y resultados en contextos de investigación aplicada.
La intervención naturopática no incluye:
diagnóstico médico,
prescripción farmacológica,
tratamiento médico de enfermedades,
sustitución de la atención sanitaria convencional,
ni promesas de curación o resultados garantizados.
Las personas y familias son siempre animadas a mantener el seguimiento con los profesionales sanitarios correspondientes.
4. Ética profesional y contextos de vulnerabilidad
El ejercicio profesional de la Naturopatía en ámbitos como la infancia, el neurodesarrollo y la salud familiar exige un marco ético especialmente riguroso.
Por ello:
se evita el lenguaje absolutista o determinista,
no se formulan promesas individuales,
se prioriza la prudencia frente a la expectativa,
y se respetan los ritmos, límites y decisiones de cada familia.
Los testimonios compartidos en espacios públicos reflejan experiencias personales y no constituyen garantías ni resultados extrapolables.
5. Investigación aplicada y límites del conocimiento
Parte de nuestro trabajo se desarrolla en el ámbito de la investigación naturopática aplicada, mediante estudios retrospectivos, estudios observacionales y estudios de caso único.
Estos trabajos:
no sustituyen ensayos clínicos médicos,
no establecen causalidades universales,
y están abiertos a revisión, contraste y debate profesional.
La ética profesional exige reconocer tanto los avances como los límites del conocimiento disponible en cada momento.
6. Relación con otras profesiones sanitarias
La Naturopatía no compite con la medicina ni con otras profesiones sanitarias. Se sitúa en un plano complementario, con funciones, competencias y límites propios.
Creemos en el respeto entre disciplinas, en el diálogo profesional y en la colaboración cuando es posible, siempre desde la claridad de roles y sin invadir competencias ajenas.
7. Compromiso profesional
Nuestro compromiso se basa en:
ejercer la Naturopatía como profesión, con rigor y responsabilidad,
respetar los límites de la práctica profesional,
proteger a las familias frente a expectativas irreales,
y contribuir al desarrollo ético y responsable de la Naturopatía como disciplina profesional.
La ética no es un añadido a nuestro trabajo:
es la brújula que lo orienta.
Nota final
Este contenido tiene carácter informativo y orientativo.
No constituye asesoramiento médico ni terapéutico individual.