Inmunonutrición,básico para TEA, TGD Y TDA/H

La alimentación, el sistema inmune y el cerebro están íntimamente relacionados. Cambiando la alimentación podemos mejorar la función cerebral

Durante décadas la medicina enseñaba que los dos sistemas más complejos del organismo EL NERVIOSO y el INMUNITARIO, coexistían prácticamente aislados el uno del otro. Solo en ocasiones a raíz de una enfermedad o traumatismo, las células inmunitarias penetraban en el encéfalo, para atacarlo.

Pero en los últimos años una avalancha de descubrimientos ha revolucionado el conocimiento de ambos sistemas, y por fin ahora se explica científicamente lo que nosotros llevamos una década demostrando en la práctica:

La alimentación afecta al comportamiento

Las citocinas inflamatorias generadas por el sistema inmune con ciertos alimentos penetran en el cerebro

EL SISTEMA INMUNE Y EL CEREBRO ESTÁN ÍNTIMAMENTE ENLAZADOS

Aún en pañales, el floreciente campo de la neuroinmunología empieza a dejar patente que la respuesta cerebral a la información inmunitaria y el modo en que controla y afecta los neurocircuitos, es una de las claves para comprender muchas enfermedades neurológicas, no sólo el autismo.

Recientemente se descubrió el eslabón perdido que une estos dos sistemas, una red linfática (que se creía inexistente) que drena el SNC, estando las meninges repletas de vasos linfáticos y el parénquima está bañado por una red de canales que albergan líquido cefalorraquídeo, el llamado «sistema Glinfático». A través de este sistema acaban llegando citocinas al parénquima, donde ejercen su influencia sobre el comportamiento. Varios estudios demuestran esta interrelación:

  • Robert Dantzer, Centro oncológico MD Anderson, Universidad de Texas: la interleucina beta produce sueño, falta de apetito y carácter antisocial
  • Jonathan Kipnis, centro de Inmunología Cerebral y GLia, Facultad de Medicina Universidad de Virginia: El interferón gamma cambia la conducta social
  • Gloria Choi, Instituto de Tecnología de Massachusetts: La citocina IL-17 altera las conductas relacionadas con el autismo

La Barrera hematoencefálica que debería ser impermeable a citocinas y muchas otras sustancias, deja de serlo en casos de Autismo ( Maria Rosaria Fiorentino, PhD, of the Mucosal Immunology and Biology Research Center at MassGeneral Hospital for Children ), y esta es la relación directa de como las intolerancias ( alergia tipo III) generan una respuesta inflamatoria subclínica de bajo grado con liberación de citocinas, que afectan directamente al sistema nervioso de los niños con Autismo, TGD y TDAH.

Eliminar de la dieta los alimentos que producen esa respuesta inmunitaria insana, mejora en algunos casos de forma espectacular la gravedad del autismo y el TDAH.

Es por ello que creemos que TODOS LOS NIÑOS CON TEA/TGD O TDAH deberían siempre y en cualquier caso llevar una alimentación adecuada a su estado neuroinmune. Reducir el número de citocinas circulantes, modificando hábitos dietéticos, es una forma fácil de contribuir a la salud neuroinmune, comportamental y cognitiva de los niños afectados.