Naturopatía basada en la evidencia: lo que dicen los datos y lo que nos queda por hacer
Oct 21, 2026 · @Fundacion_Katia_Dolle
Terminé mis estudios de naturopatía en 1998 y llevo más de diecisiete años acompañando a familias en
consulta. En todo este tiempo he escuchado muchísimas veces la misma frase: «la naturopatía no tiene
base científica». Casi siempre la dice alguien que nunca ha mirado los datos. La respuesta tiene nombre: naturopatía basada en la evidencia, una forma de ejercer que une la experiencia clínica, los principios naturopáticos y la mejor investigación disponible.
Yo sí los conozco, y creo que ha llegado el momento de contarlos con claridad. No para convencer a
nadie con eslogans, sino porque cualquier profesional de la naturopatía debería saber explicar dónde
está hoy nuestra disciplina: lo que ya hemos construido y lo que todavía nos falta.
La investigación naturopática existe, y está creciendo
En 2021 se publicó un análisis bibliométrico que contó, uno a uno, los artículos científicos firmados por
naturópatas. Entre 1987 y 2019, profesionales de 22 países publicaron 2.218 artículos en revistas con
revisión por pares. Y el 80,9 % de ellos se publicó en los últimos diez años de ese periodo.
Conviene explicar qué significa «revisión por pares», porque es la clave de todo. Antes de publicar un
artículo, la revista lo envía a expertos independientes que lo examinan con lupa: si el método es
correcto, si las conclusiones se sostienen, si falta algo. Muchos artículos se rechazan o se devuelven con
largas listas de correcciones. Superar ese filtro es lo que distingue la ciencia de la opinión.
En 2022, la World Naturopathic Federation (WNF) dio un paso más y publicó la primera evaluación de
tecnología sanitaria sobre naturopatía. Es el tipo de análisis que usan los sistemas de salud para decidir
qué incorporan. El resultado es una obra de unas 750 páginas, elaborada con la participación de 50
naturópatas de cinco regiones de la OMS, que reúne más de 2.000 artículos científicos y más de 300
estudios clínicos sobre más de 100 poblaciones o problemas de salud.
La formación también es seria
Otra idea muy extendida es que un naturópata se forma en unos pocos cursos de fin de semana. Los
datos dicen otra cosa. La WNF ha identificado 131 programas en el mundo que cumplen los estándares
mínimos de la OMS: al menos 1.500 horas de formación, con 400 de práctica clínica supervisada. Y más
de la mitad, el 52 %, son programas de 4.000 horas o más.
La naturopatía también se estudia en la universidad: en Australia, en Estados Unidos, en la India, en
Filipinas o en Ghana hay universidades que la enseñan. Es una realidad que en España todavía se conoce
poco.
Los datos hay que leerlos bien
Dicho esto, quiero ser rigurosa, porque es exactamente lo que pido a nuestra profesión. Publicar no es
lo mismo que demostrar que todo funciona. Esos 2.218 artículos incluyen revisiones, estudios
observacionales y artículos de opinión, no solo ensayos clínicos. Un programa de 4.000 horas es una formación profunda, pero no equivale por sí mismo a un título universitario oficial. Y la WNF no acredita
programas: eso corresponde a las autoridades de cada país.
No necesitamos exagerar nada. Primum non nocere también se aplica a cómo comunicamos: decir la
verdad completa, con sus límites, es lo que nos da credibilidad.
Europa: mucha formación, poca investigación
Hay un dato que me parece especialmente importante. Europa reúne el 27 % de los programas de
formación naturopática del mundo, pero solo una parte menor de su producción científica: más de la
mitad de los artículos procede de las Américas (52,5 %) y casi un tercio del Pacífico occidental (28,3 %).
Es decir, en Europa formamos a muchos profesionales, con una tradición naturopática centenaria, pero
investigamos y publicamos poco. Ahí está nuestra tarea pendiente.
Por qué he dado este paso
Durante muchos años mi trabajo se centró en la consulta. Pero lo que no se documenta y no se publica
no existe para la ciencia. Por eso, desde la Fundación Katia Dolle, hemos empezado a llevar nuestros
casos y estudios a revistas científicas con revisión por pares. Muchos están ya disponibles como
preprints en acceso abierto, y ahora toca el siguiente paso: superar la revisión de expertos
independientes.
No lo hago sola. Hemos formado un Comité Científico Asesor en el que cada miembro lidera un trabajo,
y estoy formando a nuevas investigadoras e investigadores naturopáticos, para que la investigación no
dependa de unas pocas personas. Docere, enseñar, es uno de nuestros principios, y hoy enseñar
también significa enseñar a investigar.
Una invitación
A mis compañeras y compañeros de profesión: documentad vuestros casos, aprended a publicar y
colaborad. Cada caso clínico bien escrito suma. A las familias: no os conforméis con promesas;
preguntad por la formación de quien os acompaña y por la evidencia que respalda lo que os propone.
La evidencia no se reclama: se construye, artículo a artículo.
He reunido todas las cifras, con sus fuentes completas y sus matices, en la web de la Fundación: La
naturopatía en cifras.
Katia Dolle, MSc · Naturópata colegiada FENACO nº 3449, Directora del comité RINA de OCN FENACO.




