Experiencias

Experiencia en sanar del autismo a nuestra hija Antonieta

Por 15 julio 2014 abril 16th, 2020 Sin comentarios
Nunca olvidaré aquel día en el cual a mi hija se le formalizó su diagnóstico en Trastorno del Espectro Autismo (TEA), sigla totalmente desconocida en mi vocabulario la cual no pensé nunca iba en el futuro a dominar tanto.

Sin entrar en detalles en cómo estaba mi hija antes de iniciar el tratamiento con Katia Dolle, imagino la angustia, dolor y preocupación que deben estar pasando ustedes en estos momentos, ya que, los episodios en los cuales nuestros hijos lloran, gritan, se auto agreden, no fijan su mirada cuando uno les habla, no permiten que se les toque, no se relacionan con nadie excepto sus propios padres, no regulan esfínter, no nos hablan ni una palabra sólo gemidos, lo vivimos y experimentamos de la misma manera que ustedes, unos más otros menos, depende del grado de TEA que tengan nuestros pequeños.

Iniciado el tratamiento con nuestra querida Katia, Antonieta por primera vez le pude distinguir su preciosa voz, a las semanas comenzamos a notar como se conectaba más con su entorno, logra controlar esfínter y comienza a nombrar los colores que uno le señalaba. Viajamos sin ninguna expectativa de sanación, pero lo vivido en Barcelona en menos de 1 mes de tratamiento nos dejó sin palabras; impresionados con cada logro de nuestra pequeña, y cada día que pasaba era un sueño que en la medida pasaba el tiempo se hacía realidad; un nuevo comienzo y un gran despertar….”estábamos vivos”.

Un día 14 de junio Antonieta dice HOLA en un centro médico de Rubí (Barcelona-España) a un niño que llega a su lado (fue el primer contacto que hizo de niño a niño), empezó a disfrutar lo que sucedía en su entorno, como se movían los árboles en el parque,  de estar con niños. Y el mar como lo disfrutaba, los juegos de la fiesta mayor de Rubí (Barcelona-España), y algo tan simple como “esperar” en la parada el autobús, el cual la llevaba  a la piscina e interactuar con sus muñequito de la Peppa Pig. Antonieta empezaba otra historia en su vida.

Antonieta comenzó con un ATEC de 79 puntos (autismo moderado-severo), 10 meses más tarde con una puntuación ATEC de 25 puntos (normal) queda fuera del autismo, pero esto no es mágico, es un camino difícil en donde la preocupación y disciplina de los padres es fundamental.  Fundamental en cumplir con su alimentación, tratamiento y terapias tanto en fonoaudiología como ocupacional.

En estos momentos ya a más de 2 años de tratamiento Antonieta es una hermosa niña que irradia su felicidad, cariño y amor con su entorno (familiares y amigos), juega con sus amigos, compañeros y primos, va a una escuela normal de lenguaje (pre-kinder), realiza las labores escolares de manera fluida, participa de actividades en la escuela, trabaja en clases, etc.  En estos momentos estamos disfrutando la vida junto a nuestra hija, sueño que veíamos tan lejano cumplir antes de llegar a la consulta de Katia, pero como nos dijo ella, esta es una carrera de la misma manera que una maratón.

Como padres de Antonieta les enviamos un cariñoso saludo, mencionarles que día a día seguimos escribiendo el libro de vida que llevamos con nuestra hija y que no existe una pastilla mágica sino que, disciplina, constancia y mucho trabajo para ayudar a nuestros hijos.»

Jesuan, Paola y Antonieta

(Noviembre 2018, Chile)

Katia Dolle

Katia Dolle

Me llamo Katia Dolle, nací en marzo de 1976, y soy una alemana afincada en Barcelona (España). Dirijo la escuela online de Medicina Integral y fui presidenta de la Asociacion Española de Formación e Investigación en Medicina Biológica.

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